Fuente: Diario ABC

El transporte, recepción y distribución de productos congelados y refrigerados, la llamada logística del frío, gana protagonismo en España y las empresas del sector hablan del importante impulso que se ha dado gracias a la innovación. Un reciente ejemplo de estos avances es Makro, que el pasado 2 de marzo inauguró en Galdakao (Vizcaya) su primera plataforma regional y multitemperatura en el norte de España. La compañía de distribución mayorista multicanal a hostelería ya cuenta con otra de iguales características en El Prat de Llobregat (Barcelona).
Como resalta Eduardo López-Puertas, director de Cadena de Suministro Integral de Makro, «la complicación que tiene la logística del frío es garantizar las distintas temperaturas que debe tener cada espacio porque hay distintos rangos según los productos». En la parte de congelados oscila entre los 18 y 22 grados negativos, las frutas deben estar por encima de los 8 grados y no superar los 15, y los lácteos entre 2 y 6 grados, por ejemplo. «Hay unos márgenes que se deben respetar y nosotros lo hacemos desde el proveedor. Cada vez que se hace una descarga de un camión se pincha el producto para ver que está bien y si no es así, se rechaza la mercancía», explica.
Para controlar este proceso desde Makro son conscientes del papel de la tecnología. «Contamos con un sistema de pedidos a proveedores que tiene un componente de IA donde chequeas que es lo que pasó el año pasado y las tendencias de este año. Y acierta mucho los consumos. Pero tiene muchos componentes, si hace frío, calor, llueve…», aclara el director de Cadena de Suministro Integral de Makro. Este tipo de plataforma ayuda a mover más volúmenes en muy poco tiempo. «Lo hacemos de forma muy rápida y nos ayuda tener los productos en cada una de las cámaras, se profesionaliza mucho la logística», puntualiza. Este espacio cuenta con 13.000 m² de superficie, 18 muelles de carga y tendrá capacidad para servir 2.000 pedidos diarios y 40.000 unidades de producto. Su infraestructura multitemperatura le permite almacenar más de 7.500 huecos de stock de surtido de alimentación seca, refrigerados, congelados y frutas y verduras, y 3.400 referencias seleccionadas para abarcar los artículos más demandados por los hosteleros para sus negocios.
Complejo desafío
Julio Fernández Teijeiro, CEO de Cofrico y Gradhoc, apunta como principal reto de los operadores logísticos para garantizar la cadena del frío el de «mantener la estabilidad térmica durante toda la operativa logística, incluso con aperturas constantes de puertas, rotación de mercancía y picos de actividad dentro de las cámaras frigoríficas». A esto se suman las exigencias crecientes de trazabilidad de temperatura, eficiencia energética y reducción del impacto ambiental de las instalaciones. En la práctica, «garantizar la cadena del frío exige que todos los procesos se mantengan dentro de rangos de temperatura muy controlados con instalaciones sostenibles con refrigerantes naturales al menor coste energético», aclara Fernández. Por eso, la fiabilidad de las instalaciones frigoríficas y de sus sistemas de control «es un elemento clave para asegurar la calidad y seguridad del producto además de la eficiencia», añade.
Recuerda que las plataformas logísticas requieren sistemas de refrigeración robustos, capaces de trabajar de forma continua y adaptarse rápidamente a los cambios de carga térmica. «El diseño de las cámaras, la correcta distribución del frío, la potencia del sistema frigorífico y la precisión de los sistemas de control son factores críticos», indica el CEO. En el caso de Cofrico, comenzaron a desarrollar instalaciones con CO2₂ya en 2011, anticipándose a la transición ecológica que hoy está acelerando la regulación europea y la propia evolución del sector. Julio Fernández Teijeiro hace también referencia a la normativa F-Gas que está acelerando la transición hacia refrigerantes con menor impacto climático y hacia sistemas frigoríficos más eficientes. En la práctica, «muchas instalaciones nuevas se diseñan ya con refrigerantes naturales como el CO2₂o el amoníaco», subraya. La regulación europea está impulsando una evolución tecnológica en el sector de la refrigeración industrial, orientada a sistemas más eficientes desde el punto de vista energético y con menor impacto ambiental.
Innovación
Desde Alsde, la asociación de explotaciones frigoríficas en España, aseguran que la innovación es un aspecto especialmente crítico en la gestión de una instalación frigorífica y por ende del transporte frigorífico que le da servicio. «Las transformaciones tecnológicas que se han vivido en los últimos años han tenido una transposición casi inmediata al sector», apunta Marcos Badenes, su secretario general. Temas como la eficiencia energética han sido posicionados como un factor crítico en los últimos años. «Las empresas del sector han aprendido a optimizar costes energéticos, negociar mejor y con más profesionalidad los contratos de suministro, y a implantar tecnologías de eficiencia energética ligadas al equipamiento de las instalaciones», añade. Afirma también que nuevos compresores de alta eficiencia, aislamientos para las cámaras frigoríficas con nuevos materiales especialmente respetuosos con el medio ambiente y con un alto poder de aislamiento, implantación generalizada de plantas fotovoltaicas y tecnologías de gestión de la energía «son el día a día de nuestras empresas». Y además, «han aprendido a gestionar la fuerza laboral para optimizar los costes energéticos y dar servicio a nuestros clientes, han implantado medidas de seguridad en la custodia de los datos tanto de la propia compañía como de nuestros clientes y han conseguido mantener unos ratios de rentabilidad constantes y razonables».
El secretario general de Adelee recuerda que la flota frigorífica más grande de Europa es precisamente la española, que recorre los caminos, carreteras, autopistas y autovías de toda la UE llevando hasta los rincones más lejanos los productos de la industria agropecuaria española. «Esto sería imposible sin una buena gestión de la temperatura», recalca. Indica que existen camiones, sobre todo en distribución capilar, que se llaman multitemperatura porque permiten precisamente transportar productos a distintas temperaturas con total seguridad manteniendo la cadena del frío y garantizando al cliente la seguridad alimentaria.
Brice Corrieu, IoT Solutions manager en UnaBiz Spain, valora el papel de la IoT en la logística del frío una vez que «los sistemas de localización con tecnología IoT proporcionan información relevante y actualizada para este sector. Además de la ubicación, estos sistemas miden parámetros como la temperatura y la humedad, contribuyendo a mejorar los controles de calidad de las mercancías». Así, las soluciones IoT monitorizan de modo preciso las condiciones de las instalaciones, así como de los camiones refrigerados y contenedores «Algo crucial en sectores como el alimentario y el farmacéutico, que requieren requisitos especiales de conservación. Y también para las organizaciones que cubren la última milla del proceso de distribución», resalta Corrieu.
Beneficios
Esta empresa aporta soluciones de conectividad seguras y flexibles, que combinan diferentes tecnologías como 0G Sigfox, LoRaWAN y LTE-M. «En el sector retail alimentario, estas soluciones ayudan a supervisar de forma automática el consumo de energía de las cámaras frigoríficas y a generar alertas en caso de errores en el funcionamiento, cuando se produce una bajada del umbral de potencia», explican desde UnaBiz Spain. Como consecuencia, «se ha logrado reducir en un 15% el desperdicio de alimentos y se asegura el cumplimiento de los requisitos de temperatura establecidos en las regulaciones», informa su IoT Solutions manager. En la industria sanitaria, por su parte, la incorporación de sondas de temperatura en el interior de las neveras, también permite, a través de una plataforma IoT, el envío de avisos cuando se superan los umbrales óptimos para la refrigeración de las vacunas o si hay falta de suministro eléctrico.
